El pasado miércoles por la tarde Diario de Teruel me encargo unas fotos de la plaza del Torico para un reportaje sobre los cambios que ha sufrido desde principios de siglo aprovechando una exposición del fotógrafo Jaime Fernández Fuertes con imágenes de finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

La primera idea fue hacer fotos exactamente desde el mismo punto en que las había hecho el y poner una al lado de otra para comparar la evolución de la plaza.

Finalmente decidimos hacer un fotomontaje integrando las imágenes antiguas en una foto de la plaza actual. El único problema fue el tiempo, ya que había que entregarlas ese mismo día,  ya que yo tenia que salir de viaje la mañana siguiente. Así que con un poco de prisa conseguí terminar tres montajes ya de madrugada y entregarlos.

Seguramente con mas tiempo las hubiera dejado algo mas pulidas, pero creo que al final nos quedo algo digno.

Os dejo el inicio del texto de Elisa Alegre del reportaje que apareció en Dario de Teruel.

UNA PLAZA MAS QUE CENTENARIA

De los comercios que se asomaban a los encuadres de las fotografías de la plaza del Torico de Jaime Fernández Fuertes (1852- 1928), cuando Teruel andaba cambiando el paso para entrar al siglo XX, apenas sobreviven dos:

Ferrán y Muñoz. Tres si contamos joyería y relojería Tena, hoy en la calle el Tozal, herederos del propio Fernández Fuertes, relojero de profesión y turolense ilustrado.

La exposición en el Museo Provincial de la colección de este prohombre turolense sirve como excusa para recordar a través de las páginas de este diario una parte de la historia de este lugar emblemático de Teruel: Lo que narran las instantáneas de las casas que están pero que cuesta reconocer. Y lo que contarían si pudieran las que ya no permanecen, las que albergaban sombrererías, cererías, alpargaterías o tiendas de quincalla.

Habitaban en su mayoría locales y pisos de casas estrechas que hoy se han unificado, reduciendo a 25 los que otrora fueron hasta 40 números.

Un año mas Teruel volvió al siglo XIII por unos días durante los cuales se hacen miles y miles de fotografías. Al final siempre se publican las mismas, la escena del balcón, la muerte de Diego y la muerte de Isabel, la batalla de Cofiero…

Este año os voy a dejar unas fotos que casi nunca se ven, y mucho menos se publican. Es el momento de la “resurrección”. Cuando las camillas con Isabel y Diego llegan al museo y por fin pueden despertar después de varias horas inmóviles.

El despertar de Isabel y Diego.

Y para acabar las bodas, esta vez si, un beso de verdad desde el balcón del museo.

Este fin de semana se ha celebrado en Teruel la fiesta medieval de “La partida de Diego”.